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Características
del Interglacial Eemiense.
- 1.
Calor
- 2.
Nivel del mar más elevado
- 3.
Insolación diferente
- 4.
Más humedad
- 5.
Estabilidad del clima
- 6.
Referencias
1. Calor
El interglacial
Eemiense fue el penúltimo período cálido que la
Tierra ha conocido durante el Cuaternario (el último es el actual:
el Holoceno).
Según
la datación más utilizada, hacia el 127 ka (hace 127.000
años) acabó la penúltima glaciación y comenzó
un período de clima interglacial que duró varios milenios:
el Eemiense. El interglacial abarca el estadio isótópico
marino 5e (127 ka-118 ka), con una prolongación en Europa hasta
el 106 ka (estadio isotópico 5d), pero es posible que haya que
adelantar en unos cuantos milenios su fecha de comienzo.
El nombre
que se le da en Europa al penúltimo interglacial procede del
valle del río Eem, en Holanda, en donde se encontraron sedimentos
de aquella época que contenían fósiles de fauna
templada y polen de árboles frondosos.
Se cree
que en los momentos álgidos de aquel interglacial las temperaturas
a escala global eran entre 1ºC y 2ºC superiores a las actuales. Los
modelos que tienen en cuenta las diferencias de insolación en
aquella época con respecto a la actual, así como los análisis
polínicos, indican que en partes de Asia las temperaturas de
Julio eran hasta 4ºC superiores a las actuales (Kaspar, 2005).
Diferencias
de temperatura en Julio (enºC) entre el 125.000 BP y el presente preindustrial
(ref.: Kaspar, 2005)
En el
Artico disminuía la extensión del hielo invernal, especialmente
en el mar de Barents. También las temperaturas de las aguas superficiales
de los océanos parece que eran más calidas que hoy. Excepcionalmente
algunos modelos ponen en duda que la temperatura media global fuese
más elevada (Winter, 2003).
En Inglaterra,
en donde al período se le ha denominado Ipswichian,
son abundantes los fósiles de hipopótamos y de otros animales
que hoy sólo se encuentran en regiones tropicales y subtropicales.
El reciente sondeo en el hielo de Groenlandia indica unas temperaturas
hace 123.000 años, unos 5ºC superiores a las actuales (North
Greenland Ice Core Project members, 2004).
2. Nivel del
mar más elevado
También
se deduce a partir del estudio de alquenonas y de la ratio Mg/Ca de
los foraminíferos que las aguas superficiales de muchos mares
estuvieron dos o tres grados más calientes que hoy (Lea, 2000;
Pelejero, 2003; Martrat, 2004).
Las terrazas
de coral, como las de la península de Huon, en Papua-Nueva Guinea,
el nivel del mar alcanzó su cota más alta —y los
hielos continentales su volumen mínimo— entre el 125 ka
y el 120 ka, milenios álgidos del interglacial. El nivel del
mar quedaba entonces entre 4 y 6 metros por encima de la cota actual.
Podía ser debido a que una gran parte de la masa de hielo que
hoy cubre la parte occidental de la Antártida no existiese entonces,
pero también, y esta es otra hipótesis muy controvertida,
a un deshielo casi completo en Groenlandia (Cuffey, 2000). En el sondeo
Dye-3, en el sur de Groenlandia, se encontró hielo de aquella
época, por lo que parece que el manto de hielo groenlandés
permaneció casi inalterado (Oerlemans, 2006).
El alto
nivel del mar durante la mayor parte del Eemiense implicaba ciertos
cambios en las líneas de costa. Es posible que Escandinavia quedase
convertida en una gran isla al quedar sumergida parte de Finlandia,
con lo que se unían el Báltico y el Artico. Es posible
también que el istmo de Jutlandia en Dinamarca quedase también
convertido en una isla.
3. Insolación
diferente
Durante
el pico de este interglacial, la excentricidad
de la órbita de la Tierra era mucho mayor que la actual y el
perihelio ocurría durante el verano
del hemisferio norte, en vez de en el de invierno, como ocurre hoy.
La inclinación del eje terrestre
era también ligeramente mayor que la actual.
Estas
tres características hacían que la estacionalidad fuera
mucho mayor. En
el hemisferio norte durante los meses del verano la insolación
era mucho mayor que en el presente y en los meses del invierno mucho
menor, con lo que los contrastes estacionales eran más agudos
que en la actualidad. En
definitiva en el hemisferio norte los veranos eran probablemente más
calientes y los inviernos más fríos. Algunos análisis
en corales parecen ratificarlo (Felis, 2004).
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4.
Más humedad
Se cree
también que el clima era también más húmedo
que en el presente. Así, en Africa, la selva ecuatorial ocupaba
una extensión mayor que la actual y casi todo el desierto del
Sahara había sido sustituído por un paisaje de estepa
y de sabana, punteado por numerosos lagos. Esto se debería fundamentalmente
a unos monzones africanos más intensos debido a la mayor insolación
veraniega.
5. Estabilidad
del clima
Una incógnita
sobre el interglacial Eemiense es si la estabilidad del clima durante
aquellos milenios fue semejante a la del actual Holoceno, o si, por
el contrario, fue más variable.
Hace unos años, los estudios de los sondeos en los hielos de
Groenlandia indicaron que dentro de aquel interglacial hubo períodos
de fuertes y bruscos enfriamientos. Pero parece que se trataba de un
error de interpretación de los sondeos debido a los pliegues
y fusiones ocurridos en las capas de hielo más profundas correspondientes
a esa época.
Estudios
de secuencias polínicas, como el realizado a partir de los sedimentos
del lago Ioannina, en el norte de Grecia, parecen mostrar una escasa
variabilidad del clima del Eemiense, que sería semejante a la
del Holoceno actual (Frogley, 1999). Lo mismo señala el estudio
isotópico del oxígeno del ópalo de las diatomeas
sedimentadas en un paleolago de montaña francés, Ribains
Maar (Shemesh, 2000), así como los estudios polínicos
en los sedimentos de ese mismo yacimiento paleoclimático (Rioual,
2001).
De todas
formas también aparecen en algunas partes indicaciones de la
posibilidad de algún episodio de enfriamiento importante durante
su transcurso. Por ejemplo, se deducen posibles intervalos de enfriamiento
en el análisis de un arrecife de coral en las Bahamas, el cual
presenta una bajada temporal del nivel del mar de unos 15 metros (McCulloch,
1999; Thompson, 2005). También del estudio de la concentración
de diatomeas en los sedimentos de las aguas del lago Baikal se deduce
algun episodio de enfriamiento importante.
Además,
el análisis de las láminas anuales (varves) de
los sedimentos de lagunas o maars en la región de Eifel,
en Alemania, indican un importante período de frialdad y aridez
en Europa Central hacia el final del interglacial. Este evento probablemente
relacionado con una primera retirada del frente norte de la corriente
atlántica del Golfo duró unos 400 años y tuvo un
brusco inicio y final. Algunos se plantean si algo similar podría
ocurrir pronto, ya que la insolación veraniega de entonces (416
Wm-2 en Julio en 65ºN) era muy parecida a la actual (428 Wm-2) (Sirocko,
2005).
Por lo
tanto no tenemos la certeza de que el interglacial Eemiense tuviese
durante todo su transcurso un clima tan estable como el del Holoceno.
Lo más probable es que durante el período interglacial
propiamente dicho (127 ka-118 ka) tuviese un clima bastante homogéneo,
pero que en el período que le sucedió (118 ka-106 ka)
—que en muchos sitios, como Europa meridional, siguió siendo
un período cálido– aumentase la variabilidad climática,
con advenciones frías del norte hacia latitudes meridionales
y con épocas de mayor sequía (Kukla, 2000)
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referencias:
Cuffey K. & Marshall S. 2000, Substantial
contribution to sea-level rise during the last interglacial from the Greenland
ice sheet, Nature, 404, 591-594
Felis T. et al., 2004, Increased seasonality in Middle
East temperatures during the last interglacial period, Nature, 249, 164
Frogley M.R. et al. 1999, Climate variability in Northwest
Greece during the last interglacial, Science, 285, 1886-1888
Kaspar F. et al., 2005, A model-data comparison
of European temperatures in the Eemian interglacial, Geophysical reserach
Letters, 32, L11703
Kukla G. 2000, The Last Interglacial, Science, 287, 987-988
Lea D. et al., 2000, Climate impact of late Quaternary
Equatorial Pacific sea surface temperature variations, Science, 289, 1719-1723
Martrat B. et al. 2004, Abrupt temperature changes in
the Western Medierranean over the past 250,000 years, Science, 306, 1762-1765
McCulloch M. et al. 1999, Coral record of equatorial
sea-surface temperatures during the penultimate deglaciation at Huon Peninsula,
Science, 283, 202
North Greenland Ice Core Project members, 2004, High-resolution
record of Northern Hemisphere climate extending into the last interglacial
period, Nature, 431, 147-151
Pelejero C. et al., 2003, Marine isotopic stage 5e in
the Southwest Pacific: similarities with Antarctica and ENSO inferences,
Geophysical Research Letters, 1 Dec. 2003
Oerlemans J. et al., 2006, Ice sheets and sea level,
Science, 313, 10431045
Rioual P. et al., 2001, High-resolution record of climate
stability in France during the last interglacial period, Nature, 413,
293-296
Shemesh A. et al., 2001, An oxygen isotope record of
lacustrine opal from a European Maar indicates climatic stability during
the last interglacial, Geophysical Research Letters, 28, 12, 2305-2309
Sirocko F. Et al., 2005, A late Eemian aridity pulse
in central Europe during the last glacial inception, Nature, 436, 833-836
Thompson W. & S. Goldstein, 2005, Open-system coral
ages reveal persistent suborbital sea-level cycles, Science, 308, 401-404
Winter A. et al., 2003, Orbital control of low-latitude
seasonality during the Eemian, Geophysical Research Letters, 30, 4, 12
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