El alcalde de Camariñas intentará garantizar el futuro del Museo do Alemán


www.elcorreogallego.es - CULTURA-SOCIEDAD - Lunes 30 de Diciembre de 2002


FOTO:Gallego

El alcalde, a la izquierda, y dos vecinos, ante el féretro de Man, el alemán de Camelle

DELEGACIÓN\MUXÍA

El pueblo de Camelle lloraba ayer la muerte de Manfred Gnadinger, un hombre al que el alcalde de Camariñas, Bautista Santos, calificó como "un ser querido, e un referente non só da comarca, senon a nivel nacional''. Por ello, hoy mismo se pondrá en contacto con el conselleiro de Cultura para analizar el futuro de su museo "pois este traballo non pode morrer, ten que seguir vivo''.

Igualmente, la edil camariñana y diputada socialista, Marisol Soneira, abogó por conservar la labor desarrollada durante más de 40 años por el ermitaño alemán, no sólo por el valor de la obra en sí "senón porque é un activo económico moi importante para Camelle, e esto require unha actuación''.

Desde la Consellería de Cultura aseguraron ayer a EL CORREO que analizarán todas las propuestas que se planteen al respecto.

Un amigo de todos

      
No obstante, en la villa de Camelle de lo que más se hablaba ayer era del lado humano de Man, un alemán que llegó en 1961 a la localidad "e que era amigo de todos, pois era moi tratable, aínda que á súa maneira'', aseguró el alcalde.

El parte médico señala que fue una insuficiencia respiratoria y la tromboflebitis que padecía quienes acabaron con su vida, aunque muchos comparten la opinión de Purificación Suárez, su vecina más próxima, quien aseguró que "o do Prestige acabou de matalo''.

Ella le tenía cariño desde que era una niña, "pois poñíanos o tocadiscos, e era a nosa atracción'', aunque también llegaron a tener sus broncas, pues cuando ella y su marido construyeron su vivienda en las proximidades del museo "el tiña medo que lle estropeásemo-lo entorno e estivo enfadado con nós durante unha tempada''.

Manuel Mouzo, más conocido como Manolo de Carracedo, otro de sus vecinos, recordaba ayer que Man llegó a Camelle el día de la fiesta del Espíritu Santo, y muy pronto se enamoró de una maestra. A su entender, ella estuvo con él hasta que logró aprender el alemán, "e logo deixouno, o que fixo que el cambiase de vida''. Mouzo Pérez lo define como un artista y un hombre muy trabajador, y está convencido de que no hay ningún gallego ni español que haya removido "tantos bolos do mar coas súas mans''.

Angélica Tajes conocía bien a Man, pues ella era quien lo llevaba al hospital a hacer los análisis del Sintrón. La última vez fue hace quince días, y aunque le habían suspendido dicha medicación, "seguía mal e tiña as pernas moi denegridas''. También Delia Vázquez, otra de sus vecinas, era conocedora de su mal estado, pues hace unos días acompañó a un amigo a visitar el museo "e xa nos dixo que se atopaba enfermo, aínda que lle parecía que ía mellorando''.

Figura inmortalizada

A pesar de que Man ha muerto, su figura ha quedado inmortalizada en el dique de abrigo del puerto de Camelle, pues así lo pidió él cuando se construyó, según explicó Purificación Suárez. Para ello, los operarios que trabajaban en la obra tuvieron que realizar un masa de cemento más blanda sobre la cual el ermitaño alemán se tumbó para grabar en ella su figura. Previamente, el proyecto de dicho dique ya había sido objeto de una modificación para evitar que dañase su museo.


El entierro será hoy a las cuatro de la tarde
 El alemán de Camelle, como se conocía a Manfred Gnadinger, será enterrado hoy a las cuatro de la tarde en un nicho cedido por el cura párroco de la localidad, aunque varios vecinos ofrecieron también sus panteones. La comitiva fúnebre partirá un cuarto de hora antes de la vivienda próxima al museo, propiedad de Purificación Suárez, donde está instalada la capilla ardiente, por la que pasaron ya cientos de personas. Sobre el féretro reposa una fotografía de Man, y a la entrada una caja para recaudar donativos para flores.

Una de las numerosas personas que acudieron a dar su último adiós a Man fue la misionera alemana perteneciente a la orden San Tirso de Malpica, Tores Lansecer, quién aseguró que el Papa reconoce la figura de ermitaño y por ello "Dios lo premiará''.

La religiosa había visitado a Manfred Gnadinger por la Pascua para llevarle el tradicional bollo, y él le correspondió con una planta de su museo "que la hemos plantado y sigue con vida''.

Posted: Mo - Dezember 30, 2002 at 02:44 nachm.      


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