Omar al-Bashir el aguafiestas





El Gobierno de Sudán se ha comprometido una y mil veces a desarmar a la Janjaweed para impedir que ataque a la población civil en Darfur.
Son palabras que no valen nada y nada se solucionará mientras sigamos apostando por esquemas que ponen a la zorra al cuidado de las gallinas.
Así entonces, las únicas intervenciones del Gobierno de Sudán en Darfur no son precisamente para impedir que las Janjaweed continúen con su metódico genocidio contra las tribus negras sino para ofrecerles apoyo aéreo en sus carnicerías, bombardeando directamente las aldeas.
Esta semana nos llegan noticias de una intervención distinta.
En Nyala –Darfur- un grupo de una veintena de extranjeros entre voluntarios de ONGs y personal de la ONU estaban celebrando una fiesta el viernes noche.
Una fiesta sin más. Ningún problema.
Pero los acólitos de Bashir hacen sus cuentas:
fiesta = alcohol = haram (prohibido) por la Sharia
(pese a que en la mayoría de los países islámicos incluido Sudán se tolera el consumo de alcohol por los no musulmanes, especialmente si tiene lugar en un lugar privado)
fiesta + ONU + Africa = abusos sexuales
(aprovechando los por desgracia numerosos episodios de abusos sexuales que ha habido en misiones de la ONU en Africa especialmente en MONUC –en la Rep. Democrática del Congo-)
Las fuerzas de seguridad de Darfur se han presentado en el complejo humanitario gritando, insultando y vapuleando a los presentes, de forma que varias personas han necesitado asistencia médica por lesiones de cierta gravedad.
Inicialmente arrestaron a 20 personas, pero ahora ya han sido puestas en libertad.
El caso es que cuando la Janjaweed, mata, viola e incendia chozas en Darfur estos “señores” de las fuerzas de seguridad nunca aparecen.

Posted: Mié - Enero 24, 2007 at 11:51 PM           |


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