Sant Pere de Rodes
Esta mañana nos fuimos al monasterio de Sant Pere de Rodes. Hacía un día maravilloso de otoño, sin viento y despejado. Se trataba de hacer alguna foto buena para el archivo y así no tener que volver más veces. Y tuvimos suerte. Había unos árboles con las hojas amarillas que dieron mucho juego. Solo faltaba alguna nube blanca, pero bueno, no se puede tener todo, je, je.



