Thursday, May 31, 2007

El cura

El cura. También podría llamarla "la puerta". Me pasé un año haciendo fotos en la catedral de Oviedo para un libro. Casi todo piedras y santos. Entonces tuve que hacerlo todo en placas de 10x12,5 cm. El cargar durante tantos días con el equipo (solo la cámara pesaba 6 Kg) acabó con mis rodillas y espalda. Así fue que cuando llegaron las primeras cámaras digitales con buena calidad de imagen lo mandé todo al carajo y abandoné la película para siempre. Las placas tenían sus innegables ventajas, pero mi salud era lo primero. La verdad es que no las añoro nada.
Volviendo al tema, esta foto es de las pocas "creativas" que pude hacer en todo ese tiempo. Muchas veces se ve en los foros una gran actividad creativa de fotógrafos aficionados. Muchos de ellos se preguntarán el porqué de la falta de profesionales en ese campo. La respuesta es muy sencilla: la mayoría de las veces no hay tiempo. Vas con el tiempo y el presupuesto justos y muy rara vez te salen trabajos que te permitan ser todo lo creativo que quisieras. Al final ocurre también que muchas veces estás tan cansado y harto que intentas acabar el trabajo dignamente y punto.
Curiosamente, de las que considero las 3 mejores fotos que hice en ese trabajo, dos las hice con una Pentax 67 que llevaba cuando tenía que subir a andamios peligrosos. En esta estaba componiendo la entrada cuando se cruzó el cura y me dio la ocasión de hacer la foto. La diapo creo que era Fujichrome Astia.