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La
creatividad ha sido un término sobre el cual se ha desarrollado
bastante actividad creativa y en ocasiones, lo único
que ha existido es sólo actividad. Al compararse la investigación
de la creatividad con la investigación de otros procesos
de la naturaleza humana es posible afirmar que son pocas las
aproximaciones serias y científicas. Quizá la
aproximación más conocida y sometida a estudios
científicos es la de Guilford (1950).
Guilford
(1950) propuso cuatro criterios importantes para identificar
a la creatividad: fluidez, alta frecuencia de ideas; flexibilidad,
las modificaciones a la idea; elaboración, el grado de
acabado de un producto; y originalidad, lo novedoso del producto.
El
principal problema que aparece en la aproximación de
Guilford, y por consecuencia en los instrumentos de evaluación
de la creatividad que usan este modelo, es la consideración
de la creatividad como un fenómeno más o menos
general, individualizado y descontextualizado del entorno social.
El problema de las aproximaciones hacia una creatividad general
es que consideran que ésta existe de manera global; sugiriendo
así que se es creativo, medio creativo o no creativo.
Esto, al parecer es falso. La creatividad, por ejemplo, puede
manifestarse en las relaciones interpersonales y no estar presente
en las habilidades espaciales, o estar ausente en las capacidades
verbales y presente en las habilidades musicales.
Considerar
a la creatividad de manera más sistémica puede
ayudar a entender mejor el proceso creativo. En este sentido,
Csikszentmihalyi (1996) ha propuesto un modelo más integrador
de la creatividad, sugiriendo que la creatividad son las transformaciones
que una persona hace en un campo y que son aceptadas por un
ámbito.
En otras
palabras la creatividad sucede en determinadas, disciplinas,
áreas de habilidad o conocimiento (campo). Así,
una persona cambia, transforma a esos campos, generando procesos,
productos y/o maneras de hacer las cosas, que antes no existían
y, además, un juicio social, el ámbito, las llama
valiosas. Es entonces cuando se afirma que hubo creatividad.
El juicio
social es un elemento importantísimo en la creatividad.
Lo que en una cultura puede ser creativo en otra puede no serlo.
Los procesos históricos, sociales culturales son frecuentemente
olvidados en diversas aproximaciones teóricas a la creatividad.
Hay productos que en su época no fueron creativos y después
lo fueron. Esto último es citado con bastante frecuencia.
Pero también es cierto que han habido productos creativos
en su época y después han dejado de serlo, e incluso
han perdido su valía.
Es importante
destacar que, desde un punto de vista teórico, no existe
acuerdo concluyente que permita afirmar que la participación
de jueces, expertos del campo, es significativa para determinar
lo que es o será creativo (Romo, 1997). En este sentido,
algunos podrían afirmar que la teoría de la relatividad,
el Guernica de Picasso, la interfaz de las computadoras Apple,
o Cien años de soledad de García Márquez,
algo tenían de especial, algo inherente que hace que
estos productos sean creativos, independientemente del criterio
social.
Sin embargo,
es posible preguntar ¿si la teoría de la relatividad
en otra cultura con otras maneras de haber llegado al conocimiento,
con otros valores de conocimiento y con niveles de compresión
de la naturaleza igualmente sofisticados sería creativa
esta teoría?
Aunque se ha definido con alguna frecuencia a la creatividad
como algo nuevo, o algo nuevo y útil, no basta que algo
sea nuevo y relevante, sino que alguien lo haga. También
es necesario especificar el contexto en donde existe lo nuevo
y lo relevante. Lo relevante debe ser una aportación.
Esto se traduce en que alguien vio una manera de enriquecer
algo y si algo se enriquece es porque no estaba terminado, no
era perfecto, necesitaba mejoras. Entonces, no basta con hacer
algo nuevo y útil; es necesario que exista un contribución
al:
1) ver
oportunidad, un problema, o
2) dar una respuesta o solución o
3) enriquecer o mejorar a la oportunidad.
Lo anterior
sugiere que pueden haber tres énfasis en las personas
creativas: los creadores de problemas, es decir personas que
vieron problemas en dónde nadie había identificado
algo. El siguiente énfasis es en la solución de
problemas, es decir, creadores que han solucionado problemas
tangenciales del campo, plenamente identificados pero no resueltos.
Finalmente, se identifican a las personas virtuosas que han
contribuido a un campo de conocimiento enriqueciéndolo
bajo más o menos las mismas normas del campo (Gardner,
1999). Sin embargo, es importante puntualizar que si bien en
el proceso de la creatividad interviene la maestría,
la solución o la creación de un problema, hay
énfasis predominantes en el producto final. En un producto
que es relevante a la cultura.
Con todo lo anterior, es posible definir a la creatividad como la generación de productos y/o conductas relevantes para una situación de destreza o conocimiento insuficiente.
Conciencia y creatividad
Ahora bien,
¿cuándo un grupo de expertos afirma que algo es
creativo? cuando ve que algo que es nuevo y es relevante para
una situación de conocimiento insuficiente o significa
un enriquecimiento en el estado actual de conocimiento o destreza.
De igual manera los creativos ven lo que otros no ven, por lo
menos un tipo de creativos. Es posible afirmar que existe un
proceso de flexibilizar lo que se atiende, de generar redes
de relaciones, de dirigir la conciencia de manera diferente.
Cuando
Freud vio que algunos de sus pacientes tenían ciertos
comportamientos y que estos comportamientos estaban asociados
con situaciones de su infancia, estableció una relación,
atendió de manera especial. La psicología transpersonal
es una escuela dentro de la psicología que ha puesto
especialmente en la conciencia, de hecho algunos, afirman que
la conciencia y la conducta son el objeto de estudio de la psicología.
Tratar de establecer lo que es objeto de estudio, para una ciencia
que tiene más de un siglo de ser ciencia, es, sin lugar
a dudas, una tarea formidable.
La conciencia,
objeto o no de la psicología, ha sido estudiada por psicólogos
cognitivos interesados en la percepción, neurociéntificos
interesados en el sistema reticular ascendente, conductistas
interesados en los estímulos discriminativos, etc. La
conciencia ha sido siempre estudiada aunque no siempre los que
la estudiaban sabían que la estudiaban. Bueno, pues esta
conciencia también es de interés para los estudiosos
de la creatividad. Un procedimiento que puede ser utilizado
para observar la posible relación entre conciencia y
creatividad es tratar de modificar la conciencia para ver sus
efectos en el desempeño creativo.
En estudios recientes, Penagos y Aluni (2000), han provocado estados alterados de conciencia a través de aparatos de inducción de ritmos electroencefalográficos encontrando efectos significativos en el desempeño creativo. Estos mismos autores, usando un programa de computadora para entrenar la velocidad de respuestas cognitivas, encontraron que la velocidad de percepción-respuesta cognitiva modifica la ejecución creativa. Lo anterior sugiere de manera importante que el darse cuenta es un componente fundamental de la parte de la creatividad que radica en la persona.
El modelo holodimérgico, de la psicología transpersonal (Aluni y Penagos, 2000), considera que la naturaleza humana está integrada por 7 dimensiones: biológica, intracomportamental, intercomportamental, cognitiva-emocional, ecológica, de conciencia y de trascendencia. Desde la perspectiva de quien esto escribe se afirma que el acto creativo es el proceso de mayor unicidad entre la conciencia y el trascender además de la posible inclusión de las otras dimensiones en este proceso de unicidad. Cuando alguien crea, requiere de capacidades especiales para el ámbito de desempeño; requiere de habilidades comportamentales necesarias, de un adecuado funcionamiento cognitivo, pero sobre todo de un darse cuenta destacado, un darse cuenta que generalmente, al convertirse en producto el desempeño creativo, trasciende a la persona, convirtiéndolo en trans... personal..
El proceso creativo, es un proceso sistémico en el que intervienen, como ya se sugirió antes, elementos de carácter social, motivacional, cognitivo, etc. Sin embargo, desde el punto de vista de quien crea, la creatividad sucede en el darse cuenta. Es un darse cuenta que genera, transforma, produce relaciones, asociaciones.
Asociación
Asociar es la materia básica del proceso de pensar. No
puede existir el pensamiento si no existe la asociación.
La asociación está en cada acto de pensar. Quizá
la manera más clara de ver la asociación es cuando
alguien observa, por ejemplo, un objeto cotidiano como una mesa,
una silla o un lápiz. Cada uno de estos objetos significan
algo. Cuando se ve al mundo, se asocia. Lo que se observa son
representaciones, significados. El mundo observado se modifica
con nuestra experiencia. Lo que observas es, en realidad, lo
que se ha aprendido a reconocer y ese reconocimiento es una
serie de aprendizaje de asociaciones. Alguien pudo haber visto
a Dios en este libro o a un objeto ritual si en su experiencia
eso fuera lo aprendido, pero también hubieron quienes
al ver un agrupamiento de hojas con una portada, pensó
en libro, asoció.
Tenemos
muchas clases de asociaciones. Aquí se propone su clasificación
en tres categorías:
a)
Asociaciones de primer orden. Asociaciones automáticas
que generalmente no son conscientes, como cuando se observa
a un objeto, o se lee o escucha una palabra y ser reconoce
su significado.
b)
Asociaciones de segundo orden. Asociaciones intencionalmente
buscadas bajo mecanismos estrictos de evaluación y
seleccionando como elementos de asociación aquellos
elementos que parecen tener estrecha relación con lo
que busca entender o solucionar.
c)
Asociaciones de tercer orden. Estas asociaciones
son las de mayor interés para la productividad creativa.
En estas asociaciones se busca la respuestas a problemas en
elementos que no parecen tener relación con lo que
estamos tratando de hacer, entender o solucionar.
El uso de la asociación de tercer orden es lo que marca
la diferencia entre los grandes creadores y los que no lo son.
Si bien los otros proceso de asociación son altamente
relevantes, además de necesarios, también son
convencionales y ampliamente compartidos. Una extraordinaria
capacidad de evaluar no hace a la gente creativa. Como se comentaba
anteriormente, la evaluación de segundo orden en convencional.
Es convencional porque se pone la atención en donde todos
la ponen y se observa lo que se debe de observar. Así,
se tendrán las mismas respuestas, explicaciones o acciones
que otros han obtenido. Y si alguien es hábil, entonces
quizá logre cierta maestría en lo que hace e incluso
sea bastante destacado y reconocido como virtuoso.
En las
asociaciones de tercer orden se contempla y se busca en lugares
no comunes, permitiendo con ellos que las respuestas no sean
comunes.
Las asociaciones
de tercer orden son aquellas en las cuales una manzana termina
relacionándose con la gravedad, o un sueño de
una víbora con un descubrimiento químico. Las
asociaciones de tercer orden son, en otras palabras, relaciones
hechas a partir de eventos aparentemente no relacionados.
Buscar
respuestas en donde siempre se han buscado, dará, con
suerte, el mismo tipo de respuestas que siempre se han tenido.
Buscar
respuestas en donde no se han buscado, permitirá que
aparezcan respuestas y a veces respuestas nuevas.
El siguiente
cuento basado en las enseñanzas de la tradición
Sufi, puede ilustrar algunos caminos conocidos en la búsqueda
de respuestas.
Estaba un buen hombre buscando algo en
un pequeño espacio de dos metros cuadrados. Buscaba con
mucho ahínco. Pasó otro buen hombre que le preguntó
"¿Qué buscas con tanto esmero y dedicación?"
El hombre que buscaba le dijo "algo muy importante que
he perdido". El otro hombre le dijo palabras de aliento
y se marchó. Consideró que no necesitaba más
ayuda pues el espacio en donde buscaba el primer hombre, era
pequeño. Pasaron tres días y regresó el
hombre que ya había pasado; cuando regresó vio
que todavía estaba buscando el hombre que buscaba. Extrañado
le dijo "te veo ahora muy débil, estás cansado,
con hambre y sed, pero no cesas de tu empeño en buscar.
Admiro tu empeño, tu tenacidad y te pregunto ¿es
acaso muy importante eso que buscas? El primer hombre respondió
que sí. Luego, el segundo hombre le dijo "me imagino
que eso que buscas ha de ser muy pequeño pues el espacio
en el que buscas es muy chico y si el objeto fuera grande ya
lo habrías encontrado". Sin embargo el primer hombre
le dijo que no, que el objeto era más grande que la palma
de su mano. "Entonces ha de ser transparente y muy delgado"
se adelantó a decir el hombre que pasaba, pero el primer
hombre le respondió "no, es grueso como un ladrillo
y brillante como un sol". El segundo hombre, no alcanzaba
a entender como algo como lo que le describía el primer
hombre no lo pudiera ver. Se le ocurrió entonces que
quizá el objeto se hubiese desplazado o rodado a un lugar
más lejos y tratando de ayudar le dijo "Quizá
lo que buscas ya no está aquí, quizá se
ha movido a otro lado o quizá no lo perdiste aquí".
"Así es señor, el objeto que busco no lo
perdí aquí, lo perdí en mi casa, señor,
a dos kilómetros de aquí" le contestó
con mucha seguridad el primer hombre. Entonces, desesperado
el segundo el segundo hombre le dijo "¿Porqué
lo buscas aquí?" y el primer hombre le dijo "porque
aquí hay más luz".
El tipo de búsqueda que el hombre estaba haciendo sin
lugar a dudas era incorrecta, el primer hombre había
aprendido a buscar sólo en un lugar que fuera seguro
y con luz, así como nosotros, a veces, sólo buscamos
en donde las cosas son seguras, lógicas, conocidas.
Buscar
en lugares seguros, lógicos, conocidos y con luz no es
mala idea. Sin embargo. a veces se requiere buscar en otros
lugares, sobre todo cuando de creatividad se trata. Las asociaciones
de tercer orden buscan en estos lugares.
La atención fluida es necesaria en las asociaciones de
tercer orden. La atención fluida refiere a abrir la conciencia
a todo estímulo dándole la oportunidad de germinar
en una idea. Cuando una persona tiene atención fluida,
observa al mundo con ojos nuevos; viendo símbolos, representaciones
personales en lugar de definiciones de objetos. Las cosas son
lo que uno quiere que sean, no lo que dijo el fabricante que
son. Las definiciones de los objetos el observador deliberadamente
las construye si quiere ser creativo. Una televisión
puede ser un símbolo que sugiere una forma de ver un
problema de comunicación organizacional al interior de
una empresa. También puede ser la idea de una nueva pecera
o quizá un teatro guiñol. O también puede
representar usos relacionados como una nueva forma de terapia.
Por ejemplo en varios hospitales psiquiátricos se pone
la televisión durante todo el día en algún
canal comercial, cuando tendría mucho más beneficio
si existiera un canal terapéutico o alguien vendiera
cintas de video que pudieran utilizarse en hospitales.
Rompimiento o ruptura
Además de asociar es necesario desasociar, romper. Cuando
hay creatividad, hay ruptura o modificación del orden
de conocimientos o de hacer las cosas. Cuando Einstein desarrolló
la teoría de la relatividad, el campo de conocimientos
de la física sufrió importantísimas transformaciones,
de tal manera que la manera de concebir al mundo cambió
fundamentalmente. Existió una ruptura. Lo mismo puede
decirse del surgimiento de las computadoras personales o de
la comunicación vía Internet. La ruptura, o modificación
o transformación del estado de cosas es fundamental y
definitorio en el proceso creativo.
Sin ruptura y reconstrucción no hay creatividad. Aunque
originalidad no es sinónimo de creatividad, si es parte
insoslayable de la creatividad. Lo nuevo, lo original, rompe
de alguna manera con lo viejo.
Se propone aquí clasificar la ruptura en tres niveles:
a)
Ruptura delta, es una modificación que altera
de forma sutil, el estado de cosas, ya sea en términos
de intensidad o en términos de frecuencia.
b)
Ruptura alfa. Es una transformación importante
pero manteniendo algo del estado de cosas, de tal manera que
pueden convivir dos mundos de conocimiento o de acción.
Este nivel de ruptura también supone la ejecución
con maestría.
c)
Ruptura Beta. Es una transformación radical,
de tal forma que deja un mundo atrás para iniciar un
nuevo y mejor mundo.
Ruptura se traduce en algo nuevo modificado, la transformación,
en alguna medida, del orden de cosas existente, de tal manera
que ese orden ya no es el mismo, por eso es ruptura, porque
el orden se ha roto, se ha modificado.
Ruptura
es más que cambio. La ruptura implica cambio, pero el
cambio no implica ruptura.
La ruptura
de la que aquí hablamos de una ruptura que está
orientada hacia la reconstrucción. No es romper por romper,
la creatividad es creatividad cuando hay un valor social en
lo que se considera creativo. Todos los objetos considerados
creativos son objetos valiosos o útiles socialmente.
Entonces, la ruptura de la que hablamos es una ruptura con utilidad
social.
Los niveles
de ruptura que se han señalado tienen un efecto claramente
medible. Cuando la ruptura es menor el proceso creativo, producto
de la ruptura, también es menor. Esto es, no hay gran
trabajo creativo o producción creativa posterior al rompimiento.
Sin embargo, cuando la ruptura es de nivel beta, es posible
ver que la actividad creativa en torno a la ruptura de este
nivel se incrementa. Así, encontramos por ejemplo que
a partir del trabajo con cubismo de Picasso, otros creativos
empiezan a desarrollar cuadros cubistas, cuadros creativos,
creatividad a partir de la creatividad original.
Reconocer
cuantitativamente el impacto de la creatividad tiene utilidad
práctica. Es por ello que vale la pena destacar lo anteriormente
mencionado. Ejemplos de como la creatividad genera creatividad
pueden encontrarse fácilmente en la industria, en la
ciencia, en el arte o en cualquier rama de conocimiento. Si
se realiza un gran descubrimiento en física que modifique
sustancialmente el conocimiento que se tenia, entonces será
posible ver una gran actividad de otros físicos en torno
al descubrimiento.
Conclusión
Asociar, desasociar, reconstruir son procesos que suceden, al
parecer, al interior de la persona, pero en realidad suceden
de manera transpersonal. No hay manera de asociar algo si no
existe una comunión entre lo observado y el observador.
No hay manera de reconstruir algo sin dicha comunión.
Para alcanzar estos estados el ser que requiere de algún
nivel de trascendencia, de ser capaz de se una unidad, de alcanzar
cierta unicidad en los niveles propuestos por el modelo holodimérgico.
La creatividad es entonces transcomunión, transformación,
transpersonalidad.
Referencias
Csikszentmihalyi, M. (1996). Creativity. flow and the psychology
of discovery and invention. New York: HarperPerennial .
Gardner, H. (1999). Mentes extraordinarias. Barcelona:
Kairós.
Guilford, J. P. (1950). Creativity. The American Psychologist.
5 (9) pp 444 – 454.
Machado, L. A. (1988). It can be done. In Context.
(8) pp 37 – 40.
Penagos, J. C. (1997). El origen de la creatividad. Calidad y Excelencia. 2 (13) 4 – 8.
Penagos, J. C. y Aluni, R. (2000). Creatividad,
una aproximación. Revista Psicología. Edición
Especial Año 2000. Págs. 3 – 11.
Romo, M. (1997). Psicología de la creatividad.
Barcelona: Paidós.
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