Pensamiento crítico y creatividad
Recientemente facilité un taller sobre
desarrollo de habilidades de pensamiento crítico. Tres objetivos fueron
planteados para tal fin: a) describir características importantes del
pensamiento crítico, b) presentar algunos principios que lo favorecen y c)
analizar algunas experiencias relacionadas a su
desarrollo.
La definición que
marcó el contexto, fue tomada de Paul: Proceso intelectual disciplinado, de
conceptualización, aplicación, análisis, síntesis y/o
evaluación de la información, realizado de manera activa y hábil;
proveniente de la observación, experiencias, reflexión, razonamiento o
comunicación, como guía para creer y actuar...
Recientemente
facilité un taller sobre desarrollo de habilidades de pensamiento
crítico. Tres objetivos fueron planteados para tal fin: a) describir
características importantes del pensamiento crítico, b) presentar
algunos principios que lo favorecen y c) analizar algunas experiencias
relacionadas a su desarrollo.
La
definición que marcó el contexto, fue tomada de Paul:
Proceso intelectual disciplinado, de
conceptualización, aplicación, análisis, síntesis y/o
evaluación de la información, realizado de manera activa y hábil;
proveniente de la observación, experiencias, reflexión, razonamiento o
comunicación, como guía para creer y
actuar.
La experiencia fue
fascinante y, aunque de manera implícita, sugiere una necesidad de
incorporar a los procesos creativos dentro de casi cualquier programa que
intente mejorar las habilidades de pensamiento crítico. Buena parte de las
conclusiones o de la reflexiones oscilaban en torno a que el pensamiento
crítico requiere de la habilidad de identificar y cambiar prejuicios, de
imaginar y explorar alternativas, de reconocer y usar diferentes paradigmas. En
suma, requiere de fuertes dosis de procesos
creativos.
La inclusión
explícita de métodos que potencien a los procesos creativos, y
metacognitivos, seguramente enriquecerían cualquier programa de desarrollo
de habilidades de pensamiento. Aunque también habrá de plantearse para
qué, sí para qué desarrollar habilidades de pensamiento. Tal vez
para ser más humanos, más libres. Para evitar que los
señalamientos de Foucault, Lyotard y Derrida se confirmen: "las
utopías y promesas de un mejor mundo o de una educación más
democrática, esconden voluntades de poder que provocan guerras, campos de
concentración, estados dictatoriales y prácticas educativas
totalitarias".
Trabajar en torno al
pensamiento crítico quizá también se convierta en un ejercicio de
humanidad ante una vida moderna que "tiende a ahorrarnos el esfuerzo
intelectual, como lo hace con el esfuerzo físico. Reemplaza -la vida
moderna-, por ejemplo, la imaginación por las imágenes, el
razonamiento por los símbolos y las escrituras por la mecánica; y a
menudo por nada. Nos ofrece -la vida moderna- todas las facilidades, todos lo
medios cortos para llegar a la meta sin haber recorrido el camino. Y esto es
excelente; pero esto es bastante peligroso. Esto se combina a otras causas que
no voy a enumerar para producir... una cierta disminución general de los
valores y de los esfuerzos en el orden del espíritu"
(Valery).
Por eso, un poco de
pensamiento crítico, de creatividad y de observar como pensamos y cómo
creamos nunca está de más para ser más libres, más
humanos.
Posted: Sun - October 16, 2005 at 12:04 AM