Creatividad sistemática en Diseño
Recientemente intercambiaba información con
un académico, Felipe Muñoz, candidato doctoral en Investigación
en Diseño. Una de las cosas que compartíamos es que en relación
al diseño existe un discurso que refleja la creencia bastante generalizada
que la creatividad y/o lo creativo son un componente intrínseco de la
actividad proyectual. Sin embargo, en la práctica educativa, los docentes
o el plan curricular presentan ausencias en la formación creativa, dando
por hecho que la labor del diseñador es por naturaleza creativa y que
éste la encontrará de manera automática. Esto equivale a que en
la formación de un científico no se pusiera énfasis en el
entrenamiento del método científico, por
ejemplo.
Como una respuesta a esto,
puede considerarse una tesis que dirigí recientemente en donde se
probó una variante reducida de TRIZ con un grupo de estudiantes de
diseño de información. En una evaluación de jueces a los
productos (el diseño de un logotipo) realizados por el grupo que se le
“entrenó” en la variante reducida de TRIZ, comparado con otro
grupo en dónde sólo se platicó acerca del proceso creativo y de
cómo se hacen las cosas típicamente en diseño, resultó en
una mejor evaluación el grupo
“TRIZ”.
Claro, esto no
significa tener la receta de cocina para hacer diseño, pero tener
herramientas, más que reglas, explícitamente integradas en la
estructura curricular, sin lugar a dudas puede ser de gran
beneficio.
Recientemente intercambiaba información con un
académico, Felipe Muñoz, candidato doctoral en Investigación en
Diseño. Una de las cosas que compartíamos es que en relación al
diseño existe un discurso que refleja la creencia bastante generalizada de
que la creatividad y/o lo creativo son un componente intrínseco de la
actividad proyectual. Sin embargo, en la práctica educativa, los docentes
o el plan curricular presentan ausencias en la formación creativa, dando
por hecho que la labor del diseñador es por naturaleza creativa y que
éste la encontrará de manera automática. Esto equivale a que en
la formación de un científico no se pusiera énfasis en el
entrenamiento del método científico, por ejemplo.
Como una respuesta a esto, puede
considerarse una tesis que dirigí recientemente en donde se probó una
variante reducida de TRIZ con un grupo de estudiantes de diseño de
información. En una evaluación de jueces a los productos (el
diseño de un logotipo) realizados por el grupo que se le
“entrenó” en la variante reducida de TRIZ, comparado con otro
grupo en dónde sólo se platicó acerca del proceso creativo y de
cómo se hacen las cosas típicamente en diseño, resultó en
una mejor evaluación el grupo
“TRIZ”.
Sí bien es
cierto que hay situaciones de control que hay que mejorar en el experimento
anterior, ilustra que ciertos procesos creativos pueden potenciarse dentro del
diseño, si estos procesos son facilitados con herramientas que ayudan a
indagar, clarificar, clasificar, aplicar,
etc.
Claro, esto no significa tener la
receta de cocina para hacer diseño, pero tener herramientas, más que
reglas, explícitamente integradas en la estructura curricular, sin lugar a
dudas puede ser de gran beneficio.
Posted: Sun - August 14, 2005 at 10:32 PM