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Entender la relidad
Tenemos alrededor del 50% de la riqueza mundial pero sólo un 6,3% de la población... La tarea realmente importante para el próximo periodo es elaborar un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de desigualdad... Para conseguirlo tenemos que prescindir de todo tipo de sentimentalismos y utopías; nuestra atención tiene que centrarse en nuestros intereses nacionales mas inmediatos. Debemos dejar de hablar de objetivos vagos e irreales como los derechos humanos, el aumento de la calidad de vida y la democratización. No esta lejos el día en que tengamos que batirnos por conceptos realmente importantes.
George Kennan, artífice de la política exterior americana en un informe interno del Departamento de Estado Norteamericano.
"Haced lo que queráis, pero lejos de la prensa". Henry Kissinger
Los Estados Unidos son sin duda la nación más fundamentalista del mundo, y no es solo mi opinión personal, es un hecho. Hablamos de un país en donde el 50% de la población cree que el mundo tiene 6.000 años de antigüedad... Tan grave no está la situación en Irak, por decirlo de alguna manera. Solamente fíjate en el ministro de justicia Ashcroft: En su administración ha establecido momento de oración... Noam Chomskyr
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Published On: oct 17, 2004 11:36 PM
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Mentiras, montajes y cintas de vídeo
Desde los trágicos sucesos del 11S de 2001,
Internet ha sido un hervidero de noticias, reportajes, leyendas urbanas o
artículos de opinión que ponían en duda la versión oficial
de los ataques a Washington y Nueva York. Sin embargo, tal y como propone
Chomsky en la definición del modelo de propaganda que rige el hacer de la
mayoría de los medios de información actuales, el debate no ha
trascendido a la opinión pública quizá un poco con la
excepción de Francia. En el país galo el encumbramiento hasta el
número 1 de ventas del controvertido libro de Thierry
Meissan, La gran
impostura, ha creado cierta alarma social y un
aluvión de réplicas y contrarréplicas que ha hecho que el tema
trascienda las tertulias de café hasta lugares destacados en de medios como
Le Monde o C+.
En España, el debate no ha salido de los
círculos llamados de pensamiento alternativos, donde ni siquiera ha tenido
un eco destacable a pesar de que la citada publicación está situada
entre las 10 más vendidas del verano. Un artículo de opinión de
El País se limitaba a criticar las hipótesis vertidas por Meissan por
descabelladas, pero hacía una llamada al esclarecimiento de multitud de las
dudas que la lectura le había provocado en su interior.
En cualquier caso, cuestionar el modus
operandi y la propia autoría de un hecho que prácticamente todo el
mundo vio por televisión más o menos en directo parece arriesgado,
aunque como indica brillantemente Ignacio Ramonet en su ensayo
La Tiranía de la
Comunicación, las televisiones y, por
ósmosis o añadidura los demás medios buscan únicamente
impactar con la imagen del directo para llegar al corazón o la
sensiblería del espectador. Son cada día más manifiestamente
incapaces del análisis profundo de los hechos y se han convertido en meras
correas de transmisión de los gabinetes de prensa de las administraciones o
las grandes corporaciones.Así las
cosas todos vimos con nuestros propios ojos lo que sucedió y casi
simultáneamente oimos miles de declaraciones oficiales de condena, repulsa
y “explicación” de los hechos que nos han hecho asociar en
nuestra mente ambos aspectos de un mismo hecho noticiable que, a priori, pueden
o no estar directamente
relacionados.Como explicitaba Fromm en
su ensayo “El miedo a la libertad”, luchar contra la opinión
imperante, aunque se haya interiorizado cual dogma de fe es, cuando menos,
laborioso. Exige grandes dosis de esfuerzo e ingentes cantidades de tiempo para
recopilar, seleccionar, leer y analizar toneladas de información que pueda
ayudar a formarnos una sólida opinión, bien asentada en pilares
veraces, más o menos impolutos. Pero sobre todo, exige una actitud mental
que, desde planteamientos cartesianos, usando la duda continuamente como
método de trabajo, modifique nuestro acercamiento a la realidad de una
manera abierta, liberándonos de los prejuicios y ataduras creadas tras
lustros de aplicación del modelo de propaganda imperante en los
media.Los
hechosSabemos que dos aviones chocaron contra
las Torres Gemelas del WTC, eso es un hecho incontestable que ha quedado grabado
en millones de retinas y pasará a los anales de la historia como uno de los
momentos que hicieron cambiar el destino del planeta. También sabemos que,
presumiblemente, otro avión impactó contra un ala del Pentágono y
que otro cayó en Pensilvania en extrañas y contradictorias
circunstancias.Parece igualmente
demostrado que una serie de ciudadanos árabes tomaron clases de vuelo y
dejaron una serie de ineludibles pruebas de su fiiación e intenciones. En
el mundo árabe integrista, además de algún estado, sólo la
red Al-Qaeda de Bin Laden tenía suficiente infraestructura para perpetrar
unos atentados de esta naturaleza, por lo que las sospechas se dirigieron desde
las primeras horas después de los atentados contra esta organización y
el país que la cobijaba,
Afganistán.El cúmulo de
pruebas presentadas por Bush a Blair y otros mandatarios occidentales, parece no
dejar duda sobre la autoría de los hechos, la guerra es inminente. El
desenlace final es de sobra conocido. Este país es destruido por
enésima vez, las víctimas civiles de esta desigual guerra sobrepasan
con creces las del World Trade Center… pero el Mullah Omar y Osama Bin
Laden siguen vivos y dirigiendo sus odios hacie el occidente
cristiano.Norteamérica vive
aterrada por la posibilidad e réplicas del terremoto del 11S. Cuando el
miedo decae, las autoridades se encargan de recordar la amenaza o la inminencia
de nuevos ataques a edificios de viviendas, a centros financieros, etc. La
temida guerra bacteriológica hace acto de presencia en forma de cartas con
anthrax.Los estadounidenses aceptan
gustosos recortes a sus derechos civiles a cambio de seguridad. A la Patriot
Act, cuyo sólo nombre haría sonrojar a cualquier europeo medio, le
siguen una serie de iniciativas de espionaje electrónico y ridículas
tentativas de convertir a Estados Unidos en “un país de
soplones” en palabras del sociólogo James
Petras.Las pruebas, directas o
circunstancialesPero detrás de tanta
evidencia subyacen multitud de preguntas, dudas y cuestiones insatisfechas. En
esta tesitura es hasta lógico que surjan las más variadas
hipótesis que intenten llenar las lagunas que las versiones oficiales no
cubren. Resumidamente, el cúmulo de lapsus que encontramos en las
explicaciones de los portavoces occidentales se refieren
a:1. El conocimiento previo de lo
que iba a sucederLa prensa árabe hablaba
desde los primeros días de que mucha gente que trabajaba en las torres no
acudió ese día a su centro laboral. Concretamente hablaban de empresas
o gente de religión / nacionalidad judía. En los mentideros de
internet se repetía hasta la saciedad la noticia de un conflicto
diplomático con agentes del Mossad que fueron expulsados silenciosamente de
Norteamérica acusados de espionaje poco después de los atentados.
Conforme se han ido conociendo detalles, otras publicaciones hablan de que hasta
5 servicios secretos estaban al corriente de lo que iba a suceder. Dejando a un
lado la veracidad de estas informaciones, difícilmente contratables,
enfrentar un hecho incontestable. Desde tempranas horas del martes negro,
soldados permanecían apostados sobre los tejados de la base aeronaval de
Rota totalmente pertrechados para entrar en combate. El personal civil
español fue invitado a abandonar zonas sensibles de la base tal y como
recogió la prensa local y podido constatar personalmente a través de
testigos directos. Está claro que algo –o todo-- sabían. Si
estaban al corriente porque fueron avisados o porque se tratase de una
conspiración desde el interior del establishment, eso ya es otro
cantar.2. Los movimientos de tropas
previos al 11-SLa decisión de invadir
Afganistán hacía mucho que ya estaba tomada. Según un informe de
la petrolera Unocal, era necesario un gobierno “amigo” en la zona
para que con la estabilidad necesaria, facilitaran la construcción del
gasoducto que evacuaría las reservas petroleras del Asia Menor, las
segundas en importancia del planeta. Los meses previos a los atentados, Egipto y
el mar de Omán eran escenario de un despliegue de varias decenas de miles
hombre de la OTAN y el Reino Unido. Todo se estaba fraguando. Los talibán
intentaron negociar con los USA a la desesperada su reconocimiento a cambio del
oleoducto. Pero era demasiado tarde, la maquinaria militar estaba a punto en el
verano de 2001.3. Los movientos
bursátilesEl 11-S vino de perlas para
encubrir el pinchazo de la burbuja tecnológica y la misma entrada en un
ciclo recesivo más o menos profundo. En buena parte, se culpó a Bin
Laden de la crisis económica global. Pero nada más lejos de la
realidad, gracias a los atentados es bien posible que se comience a remontar la
recesión por un aumento desmesurado del gasto público norteamericano.
Es evidente que no se trata de consolidar el precario estado del bienestar de
los USA, sino de aumentar los gastos militares y los derivados del control
interno de su sociedad. Política peligrosa donde las haya porque Europa,
que ya supera ampliamente a EEUU en PIB y se niega a entrar en el juego que
considera acabado tras el fin de la guerra
fría.Lo
realmente sospechoso es que pocos días antes del atentado muchos y
poderosos inversores abandonaron los siempre seguros valores de las aseguradoras
y reaseguradoras y los de las compañías aéreas, migrando sus
capitales hacia empresas de armamento y, sobre todo, petroleras. El volumen de
transacciones ha sido tan elevado que muchas voces creen que los dolosos sucesos
son achacables a operaciones financieras de alto nivel. La mayor parte de las
compras y ventas vinieron de una sociedad de inversiones presidida hasta hace
poco por un consejero del director de la CIA. La cosa se sigue complicando,
máxime cuando es público y notorio de Bin Laden y su gente tenía
bloqueadas sus cuentas desde
1998.4. La autoría de los
hechosA las pocas horas -minutos según
alguno de los instructores de vuelo de los suicidas- de los trágicos
sucesos y sin una prueba tangible que soportara el veredicto previamente
dictado, se confeccionó rápidamente un culpable a quien dirigir toda
la rabia generada por las muertes de inocentes en los atentados. Posteriormente,
los intentos de búsqueda de las pruebas necesarias para que la opinión
pública no dudara del veredicto apriorísticamente dictado han sido
realmente patéticos. El baile de informes probatorios que no pueden
mostrarse por afectar a la seguridad nacional de los EEUU que únicamente
son revisadas por lo mejores e incontestables aliados de la política
exterior del imperio, ha rayado el puro histrionismo. Los informes prometidos
que nunca vieron la luz trataron de acallarse con el grupo de famosos
vídeos de Osama Bin Laden. De dudosa interpretación, alguno de ellos
incluso de imposible audición, verdaderos expertos en psicofonías del
gobierno americano apoyados en tecnologías de última generación,
desvelaron lo que nadie más era capaz de oir: la confesión final del
acusado en el acto final de la guerra de
Afganistán.Pero incluso admitiendo
la autoría de Bin Laden, como prueba el último de los vídeos
publicado durante los fastos del 1 aniversario, existen multitud de lagunas
sobre los ejecutores de los atentados. Parece absurdo plantear cómo alguien
con escasísimas horas de vuelo y algunas partiditas en simuladores
informáticos sea capaz de acertar con los objetivos marcados con tanta y
mortífera precisión. Ocho meses después, en un loable intento de
parcheo de la versión oficial, apuntaban que Mohamed Atta, el líder de
los suicidas estuvo previamente en las torres gemelas y señaló el
objetivo con un GPS cuyas coordenadas --una vez corregidas en sus desviaciones--
fueron introducidas en los pilotos automáticos de los aviones. Otras
versiones recientes apuntan incluso al uso de balizas activadas en las mismas
torres del WTC para iluminar el objetivo. Lo que está claro es que ya
ningún analista serio puede creer en la efectividad de unos pilotos noveles
que manejaban por primera vez un aparato de esas
características.Las pistas dejadas
por los presuntos autores son poco menos que esperpénticas. Las maletas de
Atta en un inverosímil trasbordo previo al vuelo definitivo, un manual de
pilotaje de aviones de pasajeros en el aparcamiento, unos rezos coránicos
burdamente falsificados para las horas previas al suicidio… y un impecable
pasaporte que milagrosamente se salva de las llamas en un incendio y derrumbes
posteriores donde casi nada permanece reconocible, ni siquiera las cajas negras
(¿?)Pero Atta tampoco da el perfil
de un suicida integrista, frecuentaba bares y cabarets y bebía alcohol.
Nada comparable a un clásico barbudo. Su pasado como agente de la ISI, el
servicio secreto pakistaní y auténtica sucursal de la CIA en la zona
presupone que tuvo (¿o tiene?) contactos con las cañerías del
gobierno americano de quien recibió ingentes cantidades de dinero meses
antes de los atentados.De la lista
proporcionada por el FBI, varios de sus compañeros que presuntamente iban
en los aviones secuestrados han afirmado en Internet que siguen con vida en
Arabia Saudí, algo que ha sido refrendado por el propio gobierno sin que se
conozcan desmentidos posteriores. ¿Secuestradores, señuelos, hombre de
paja, o simplemente asesinos virtuales?. La asociación de víctimas de
los atentados ha acusado al gobierno saudí de los mismos, ya que considera
que es imposible que Osama trabajara sin el apoyo de un estado fuerte que los
apoyase. Desde las “tecnificadas” cuevas de Tora Bora, esas que
nunca nos mostraron salvo en magníficas infografías virtuales, un
puñado de desarrapados no podría haber dirigido tan magna salvajada.
5. Los
dañosPor motivos de extensión, es
imposible aquí entrar en profundidad sobre el cúmulo de dudas que
suscitan las reacciones de los edificios afectados tras los choques. Brevemente
puden resumirse en:· Un avión
de aluminio y fibra de carbono no puede atravesar como su fuera mantequilla una
estructura de acero, es pura física. Incluso las alas penetraron
profundamente en el edificio, algo que han puesto en duda arquitectos, bomberos
y expertos en estructuras y resitencia de
materiales.· La hipótesis de
que un avión perforara 3 anillos de edificaciones del Pentágono, se
derritiera y evaporara sin dejar rastro alguno es un puro absurdo. Mienten,
mienten y mienten. Algunos sondeos no científicos realizados en internet
arrojan datos de desconfianza de la versión oficial de lo acontecido en el
Pentágono no es aceptada por casi un 80% de los españoles. Atravesar 3
cinturones de baterías antiaéreas sin sufrir daño alguno tampoco
es creíble por alguien con algo de sentido común. Si se observan los
daños en las fotografías proporcionadas por el US Army, la
perforación inicial previa al derrumbe era poco más grande que la
puerta de un garaje. De las alas, las mismas que se colaron hasta la cocina en
las torres del WTC, ni rastro de sus efectos sobre el
edificio.· La caída de la
torre VII anexa a las gemelas y una base vital para la CIA en sus actividades de
espionaje económico, también está llena de misterio. Numerosos
testigos afirman haber visto un fuerte incendio en la planta ocupada por la
Inteligencia momentos antes del derrumbe achacable a una explosión, que en
un principio, pareció oírse igualmente antes del colapso de la primera
torre del WTC. 6. Los
antecedentesPrácticamente en la totalidad
de los conflictos en los que Estados Unidos ha participado en la historia
reciente se han desencadenado tras una acción de dudoso origen. La voladura
del Maine en la guerra de Cuba o los ataques en la bahía de Ton Kin en la
guerra de Vietnam son los más paradigmáticos, aunque las sombras
afectan a muchos más, incluida la II Guerra Mundial. Sorprende ver
desclasificado y publicado el plan Northwood, que planeaba invadir Cuba usando
como pretexto un atentado castrista contra un edificio civil norteamericano con
un avión previamente “secuestrado” que, durante el vuelo es
sustituido por uno militar dirigido por control remoto de similares
características con la misma señal localizadora para los radares. Hoy,
desde el punto de vista técnico, esta solución sería bastante
más fácil de llevar a cabo.
7. Los
réditosEn todo juicio de esos a los que
nos tiene acostumbrado Hollywood el tema de las pruebas circunstanciales siempre
juega un importante papel en el desenlace de este soporífero género
del cine de consumo. Veamos los beneficios del atentado a dónde han ido
dirigidos. El tema del control de los yacimientos de Asia Menor y cercar a Rusia
con bases militares en antiguas repúblicas, aislándola de las rutas de
transporte de gas y petróleo no es baladí. Tampoco lo es el tener
pretextos más o menos presentables ante la opinión pública para
terminar por controlar las reservas de crudo iraquí y más adelante las
de Libia u otras, antes de que la Unión Soviética o Francia lo hagan
con sus respectivas empresas y
lobbies.Para el consumo interno, la
lábil democracia liberal ha sido herida de muerte a nivel planetario. La
promulgación de la Ley Patriótica en EEUU, las excepciones al
cumplimiento de los derechos civiles en el Reino Unido o Canadá, la
adopción masiva del espionaje a la mensajería electrónica en los
servidores de correo (Carnivore) o la bendición de las interceptaciones de
todo tipo de comunicaciones (Echelon) o la propia LSSI en nuestro país
responden a un modelo más o menos homogéneo de control social de corte
fascistoide y ámbito mundial, deseado por gobernantes atados a
corporaciones transnacionales que necesitan de la
docilidadEl
veredictoVisto lo que antecede, con las graves
sospechas que sobrevuelan en el caso, denunciando la falta total de
colaboración en el esclarecimiento de los hechos que han demostrado en los
Estados Unidos, denunciando el uso atemorizador que hacen del 11S como medio de
control social interno, denunciando el uso que hacen continuamente de los
atentados para justificar la invasión de países y el robo de sus
recursos... me atrevería a condenar al gobierno americano como NO INOCENTE
de los hechosPublicado en 11S
Conspiración
Posted: Mar - Enero 8, 2002 at 07:27 PM
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