DINAMICAS ESQUIZOIDES
Si hay algo desagradable, es que te pidan que “dejes de ver
a cierta persona”; ahora es un caso particular, el novio de una ex-novia
me pide que “los deje en paz”. También me parece bastante
inmaduro, y más porque ella tiene ciertos rasgos de personalidad por
decirlo peculiares. A mi me lo hizo alguna vez, pero que podía reclamarle a
alguien más sabiendo como es, por supuesto me puse furioso pero con
ella, tanto que acabó huyendo y perdiéndose de madrugada; ya
después solía preguntarle ---y ahora a quién te has
tirado----, jaa… y bueno eso si, siempre me contestó.
Desgraciadamente la dinámica entre nosotros era… y más de mi
parte, solo sexo; en la etapa del enamoramiento si me sentía cautivado,
pero por muchas razones se esfumó, y mantuvimos cierta
amistad-apego-sex. Al final siempre ella me hablaba de amor, y yo
honestamente no podía dárselo, y en general ya estoy más
allá de los apegos, incluso ahora si conozco a alguien y no hay ningún
tipo de link, ya no soy necio u obsesivo. En primer punto por aquello de la
redención, bien me comentó el Maestro Zen ahora en el pasado borrachos
fest -----hasta cierto punto, es un poco infantil e ingenuo creer que con
amor u algo parecido vamos a poder redimir a alguien----. Y es verdad, eso
no existe, yo no dejaré de tener esa perversión-emotiva con
Ayesha, tampoco me convertiría en abstemio por una mujer… como
con Grissa, fue la mujer más amorosa, dedicada, tolerante y yo
destrocé todo eso, no cambié mi impulsividad, mi estupida forma de
beber, mi intolerancia hacía las reglas, mi amargura, y en ese entonces mi
maldito apego fantasmal por Idalia; y así se formó una cadena
hasta Ayesha. Es esa historia yo fui la “otra parte”, siempre
me recordaba que Marco era el amor de su vida, y no me importó, jaaaa ni le
pedí a él que la dejara de buscar, aún cuando un sábado muy
temprano llegó enloquecido a casa de Aye, no me enganché en su juego y
creo después el lo entendió, Ayesha se deshizo de él, y
también de mi, parece que fue lo único rescatable de esa
relación, nunca quise redimirla o que me quisiera como a Marco, solo me
gustaban las largas horas en auto, todas las noches pasando de bar en bar, me
sentía “contento” estando con ella, y hasta ahora me ha
sido suficiente.
El segundo punto es el apego, comprendí todo lo
que jode, Grissel me enseñó el concepto, ja… tardé en
aprenderlo, y aún cuando siga siendo un impulsivo, ya mis obsesiones son
pocas. No entiendo tampoco esos celos excesivos (los cuales llegué a
tener), claro que no al punto de “espiar”, vulnerar de cierta forma
la privacidad y hacerme de su móvil o leer su mail, cuando uno busca,
terminan siempre encontrando algo, por muy vacuo que sea. Que estupidez cuando
solía pensar que era imposible vivir sin tal o cual mujer, de cierto modo,
después de lo casi esquizoide que fue mi relación con Ayesha, llevo ya
unos cuantos años en paz, sin paranoias, sin celos, y me di cuenta que al
final lo único seguro es “la completa soledad”, para que
huir, si es tan reconfortante como un zen orando, desconectado de lo
“más importante hasta lo banal”.
Al final solo quise
este texto como despedida; se la dinámica de ella y yo lo único que
deseo es paz, y por eso dejaré de ser un elemento catalizador. De todas
maneras nunca escribí mucho sobre ella, solo un par de poemas y algunas
cosas rabiosas que se ha merecido. Aún así teníamos una
relación cordial, de amigos… pero cada quien con sus
dinámicas esquizoides de apegos, yo ya tuve la mía y no estuvo
mal.
Posted at 12:58 AM