Una semana ya sin intentar abrir el iBlog, olvidándome de beber y
preocupándome menos por la gente que "no está". Sin embargo, tuve un
par de sueños curiosos en este "receso". En el primero una mujer
desconocida me contaba que Ayesha había muerto a causa del alcohol y una
sobredosis de clonazepam, y que además, estaba embarazada y "esa niña"
era mía; desperté asustado, angustiado, con un dolor y ese
extraño sentimiento de ansiedad. Días después el sueño fue
totalmente contrario, estábamos dentro del auto recorriendo autovías y
haciendo
stops en moteles; todo era como antes, como esa
"
felicidad-dopada" a la cual me acostumbré a su lado. Al final ambos
sueños han sido lamentables, hay una pérdida... y hay añoranza de
aquello. El viernes por la noche vi a
Morente en el teatro de la ciudad; los links
entre lugares, música y ensoñaciones son interminables.
La última vez que me encontré con Ayesha
fue justo en el Teatro de la Ciudad cuando tocó Béla
Fleck y Jonas Hellborg; me miró con enojo y apenas si dijo ----cómo
estás--- y huyó. Esta vez no hubo sorpresas de ese tipo, aunque me di
cuenta que si bien fue una emoción muy grande cuando Enrique Morente
salió al escenario, el impacto fue muy diferente al de Bjork; quizá
aquella vez los efectos acumulados del alcohol, la tristessa y un fuerte deseo
de "alguien a mi lado" me llevaron a aquel
"shock" con Bjork.
Morente
es junto con Camarón un innovador del cante, a quién se le hubiese
ocurrido juntarse con una banda de rock (
Lagartija
Nick) y adaptar a Leonard Cohen al flamenco, solo a Enrique
Morente. La presentación del viernes fue más un recorrido por el
cante clásico (a comparación del sábado donde estuvo
acompañado por Lagartija Nick), aunque esperaba más temas del cd
"Lorca" como
Canciones de la Romería, La leyenda del tiempo,
o esa versión que llega a
destrozar de
Gacela del amor
imprevisto:
/ Nadie comprendía el perfume / de la oscura magnolia
de tu vientre / Nadie comprendía el perfume / nadie sabía que
martirizaba / un colibrí de amor entre los dientes / de la oscura magnolia
de tu vientre... / No me quejo... el desgarre y
los
palos me trajeron recuerdos sobre todos esos momentos
amargos - reconfortantes en los cuales mi única forma de comunicarme
era con un cante, que más se podría decir después de Morente
cantando:
/ quién te escribirá canciones de amor / cuando yo sea
señor al final / y tu cuerpo la camilla blanca de un camino...
/ quién te escribirá canciones de amor.... / quién dispara
las flechas, / que los hombres sigan a través de tu gracia, / cuando
yo sea señor de tus recuerdos / y tu armadura se convierta en
encaje, / quién te escribirá canciones de amor...
/ No se si aún existan algunas otras verdaderas canciones de amor...
aunque ahora no se si importe mucho, tampoco nadie merece la pena como para "una
verdadera de amor".©Copyright 2008 Juan
Beat