EKU HELL
Que soy descorazonado, eso me dicen, y es cierto, en términos
cursis mi corazón se quedó dividido en muchos lados; entre Idalia,
Grisel, Karina y Ayesha se fue repartiendo sin más, aunque algunas de ellas
se quedaron hasta con mis viseras y un profundo daño cerebral que les
ocasioné… y si, soy todo un banal hombre lleno de deseos, más no
esperanzas. Y es que, como le decía a Idalia por teléfono, estoy
aburrido de los trámites, es decir, de la burocracia amorosa, si no
siento el golpeteo en “mi cuore” y aunque intente relacionarme, me
es imposible. Además en estos tiempos no basta con inestables apegos, hay
mucho más, ese plus gracias al cual deseo pasar días y madrugadas con
alguien sin importar las consecuencias, es muy raro ahora.
Idalia
juega conmigo, dice que la re-conquiste; se que es un
“juego” porque una mujer como ella no le dedicaría
tiempo a mis lúdicas y hedonistas aficiones. Puede ser que con la bebida no
tendría problemas, pero si con el “desperdicio” que
supongo ella cree, con el cuál he vivido desde que “nos
separamos”. Las “re-conquistas” nunca vuelven a
funcionar, de hecho no hice nada realmente, solo estuve a su lado, nos aburrimos
juntos en clase de psicología social, reímos de sus sarcasmos…
simplemente sucedió; una tarde me entregó una “cartita” y
qué cosas no se detonaron. No se porque me detengo tanto con Idalia,
quizá su desconocida y variante personalidad de ahora, quizá el miedo
a un NO de ella (los NO ya no me importan, pero de ella, ja… como siempre
sería devastador), o sencillamente soy un
descorazonado.
Idalia parece caótica, desenfrenada…
ja, el link perfecto; no es un secreto el amor que le guardo aún, no es un
secreto que quise encontrar de nuevo una historia de amor parecida con Ayesha.
Sí, usé a Aye para escribir, para sentir, para emborracharme, para
“tirarme de un segundo piso”, siempre estaré bien agradecido de
su presencia, más no de su “amor a cuenta gotas”. Y de ninguna
manera sufro, en general mi vida ha ido bien, por ejemplo, esta tarde puedo
darme el lujo de beberme algunas “eku hell” de 500 ml y mañana
podré pasar al Vizcaya por un par de jarras de obscura. Quizá lo que
me haga falta es Idalia visitándome, durmiéndose mientras vemos blue
velvet y preparándole un scotch con hielos, un gin tonic o
destapándole de menos una heineken.
©Copyright
2008 Juan Beat
Posted at 01:05 AM