Dom - Febrero 8, 2009

VIAJE SIN RETORNO



Las chicas prefieren a los tipos rudos, a los Rock Stars y siempre desechan a los inmaduros, sin carácter… a los que se dejan derribar fácilmente, yo soy uno de esos. Llego a casa y lloriqueo con Chet Baker tocando tenderly; recuerdo cuando mi buen amigo Luis Martignon tomaba “el tren de la desesperación”, viajaba con lsd y mezcal barato para terminar en santa maría la rivera bajo el sonido de unas bocinas decadentes y the cure en todo el viejo piso. Yo he decidido más rápido tomar un “vuelo hacía el infierno”, que más infernal que esos años deprimido, amarrado e incrustado en una ibm thinkpad y poemas del desasosiego de Pessoa. Fue cuando decidí renunciar a trascender y hoy he decidido a otro tipo de renuncias; cada vez voy dejando tirado más esperanzas, una tras otra van cayendo como esas hojas otoñales que pertenecen a temporadas entrañables. Cuántas personas me han dicho egoísta, pero conforme corre el “tren de la desesperación” me doy cuenta que no es solo cuestión mía, todos se procuran así mismos, que putas importa si en el fondo me estoy resquebrajando, cada quien a lo suyo. Y si se trata de eso, tengo billetes para dejar el tren desesperado y subirme a un tremendo viaje sin retorno; si siempre que intento algo voy chocando con pequeñas o grandes paredes. Ya me he cansado, solo quiero recostarme en el “vuelo”, y que siga Chet Baker con “my one and only love”, ja… no se si quiera llegar hasta el final, no se si una turbulencia me haga desplomar. Pero definitivamente tomo un “vuelo” y espero no regresar a la puta idea de una vez más. Para mi nunca hay una más. Au revoir.

Luis Martignon nunca pudo parar del tren de la desesperación, y lo recuerdo porque siempre en momentos así se ponía on line en el msn, eran interminables intercambios de letras, recomendándome como tomarme la fluoxetina y los botellines de cerveza. Muchas veces, acababa llamándome, o quedábamos y nos encontrábamos en lugares inhumanos. -----Nunca dejes que te jodan, jodete a ti mísmo, pero no que cualquiera te mande al hotel abismo---- me decía mientras servía el último vodka tonic. Sin embargo, no le hice caso, siempre termina jodiendome algo… alguien. Al final estoy acabado a las 3 am, embraceable you sonando, y listo con las “maletas”.

Posted at 10:10 PM    


©