





ççManifiesto.
Queremos
crear un nuevo paradigma de educación, un nuevo paradigma vital,
una nueva forma de interpretar la vida, su propia existencia y la vida de
todos los seres humanos.
Construir una sociedad (un ámbito) donde se deje fluir, donde se
exprese plenamente, lo subjetivo, lo diverso, de aquello que es "lo
realmente humano". Aquello tal vez, hoy no existe, tal vez no hay modelo
visible, pero sin duda está la semilla en el interior de cada uno,
en lo más profundo.
Lo subjetivo y lo diverso, se refiere a que cada uno se muestre, se desarrolle,
sin límites, sin temores, que seamos transparentes realmente, pero
no con respecto al afuera, a los demás, sino con respecto a si mismo,
a su identidad, a su propio ser.
Queremos dar espacio a que se muestre en plenitud el ser humano. Aquel que
ha venido encadenado a su sufrimiento, al sesgo de su propia mirada, viviendo
reprimido de sus emociones, de su sentir, de sus metas, de sus sueños,
de sus fantasias, de volar, reprimiendo sus anhelos de libertad.
Que rompa el detenido contacto con los dioses, o de su profundo ateísmo,
de ser él: constructor de un nuevo ser, revelándose (y rebelándes)
a si mismo.
La coherencia empieza aquí, aquí dentro, en el propio registro.
Pensar, sentir y actuar en la misma dirección.
Tenemos que escamotearle la energía al temor, tenemos que ser poderosos.
Con aquel poder infranqueable, imposible de poder detener, ese poder no
está en un lugar lejano, sino, espera inquieto el momento de despertarse.
Ese poder espera vívido en el mundo interior, ahí esta la
fuerza, aquella que duerme, y aquella que le arrebataremos al absurdo sufrimiento,
a los absurdos temores, al que dirán, al cómo me mirarán,
aquella que le arrebataremos a la violencia que ejercemos sobre nosotros
y hacia los demás.
Todo esto existe, es tangible, y va más allá de un sueño
lejano, es visible, y es más hermoso que una utopía, y lo
mejor, es que es posible...