CAMINO ESPIRITUAL
La Confraternidad de los Corazones Unidos te invita a responder al llamado a la santidad siguiendo un camino espiritual a través de los Corazones Unidos de Jesús y María. El primer paso es convertirte en:
MISIONERO SIERVO DEL AMOR SANTO
El paso inicial para realizar este camino de santidad es renovar las promesas bautismales a través del Inmaculado Corazón de María. Al hacerlo, uno se convierte en un Misionero Siervo del Amor Santo. El que desee dar este primer paso, durante tres días consecutivos deberá realizar lo siguiente:
- Rezar la Consagración a la Llama del Amor Santo. (Buscar consagración al final.)
- Realizar algún trabajo corporal de misericordia.
- Evangelizar con los mensajes del Amor Santo. (Al menos a una persona.)
- Recibir con reverencia y en estado de gracia a Jesús en la Eucaristía.
- El conciente complimiento del estado de vida de cada persona (tal como: casado, religioso, soltero) practicando el Amor Santo en el momento presente.
- Consagrarse a María diaramente rezando la Consagración a la Llama del Amor Santo.
- Meditar la Palabra de Dios, en especial las citas bíblicas y los mensajes del diario que dictó Nuestra Señora. (Las citas y los mensajes del diario los encontrarás al final.)
- Propagar el Mensaje del Amor Santo a través de la oración o de la acción.
- Hacer diariamente un examen de conciencia, usando el Amor Santo como la medida.
CONSAGRACIÓN A LA LLAMA DEL AMOR SANTO
Inmaculado Corazón de María, humildemente te pido que lleves mi corazón a la Llama del Amor Santo, que es el refugio espiritual de toda la humanidad. No veas mis faltas ni mis fallas, más bien permite que estas iniquidades sean quemadas por esta Llama purificadora.
A través del Amor Santo, ayúdame a ser santificado en el momento presente, y al hacerlo, darte a Ti, querida Madre, cada uno de mis pensamientos, palabras y obras. Tómame y úsame de acuerdo a lo que te sea agradable. Permíteme ser Tu instrumento en el mundo, todo para la mayor gloria de Dios hacia Tu victorioso Reino. Amén.
“Las almas que se consagran así, me renuncian todas sus faltas, sus pecados, tanto del pasado como del futuro, sus virtudes, aquello que tienen y que tendrán, sus dolores, sus alegrías y sus miedos. Yo reinaré en sus corazones triunfando sobre sus pecados dominantes. Tomaré dominio sobre los bienes interiores y exteriores. Sólo les pido su eterna fidelidad para vivir en Amor Santo y para extender el mensaje del Amor Santo. Al hacerlo, ellos serán Mis instrumentos para llevar almas a la Nueva Jerusalén.”
“Las almas que deseen hacer esta consagración deben preparar sus corazones por tres días. Cada día deseo que hagan algún trabajo corporal de Misericordia. Cada día deben evangelizar, al menos a una persona, con el Mensaje de Amor Santo. Cada día deben recibir con reverencia a Mi Hijo en la Eucaristía. Estos tres días de luz servirán como armadura contra los tres días de oscuridad que están por venir. Este es el Amor Misericordioso de Dios que le estoy dando a la humanidad a través tuyo... Dalo a conocer a los creyentes y a los no creyentes por igual.” (Nuestra Señora, 15 de Abril de 1995.)
TRABAJOS CORPORALES DE MISERICORDIA
1. Alimentar al hambriento. 2. Dar de beber al sediento. 3. Vestir al desnudo
4. Proteger al desamparado. 5. Consolar al afligido. 6. Visitar al enfermo
7. Enterrar a los muertos