Lloricas a la cama.
Queridos todos.

Bueno, después de la inmerecida regañina que a algunos, los menos, les ha afectado en su, supongo, negra conciencia, y a otros, los más, se la ha traído al pairo, he de decir que yo también me siento un poco culpable por haberos hecho partícipes de mis achaques de Abuelo Cebolleta, entrado, o más bien hundido hasta el corvejón, en los avatares de la edad. Prometo no repetirlo.

Y aquí, el examen de conciencia.

Es verdad que no soy dado a recriminaciones, ni propias ni ajenas, porque creo que cada palo tiene que aguantar su vela, y al que dios se lo dé, San Peter se la perjudique.

Y más teniendo en cuenta que yo no me acuerdo de las celebraciones, bien sean onomásticas, como en este momento era mi caso, santos, aniversarios de boda, defunción, etc y otras ocasiones dadas a la prodigalidad de documentos fotográficos e incluso audiovisuales, a las que tan poca querencia tengo, de las personas a las que, de corazón, un tanto fosilizado por la via en general y por la arterosclerosis y otras dolencias que sin duda padezco, que tengo yo para mi interín endurecen el corazón y, en algunos casos, otras válvulas del cuerpo.

Vaya para todos ustedes vosotros las disculpas de no haberme acordado de esas memorables ocasiones, pero, a diferencia de mi gran amiga Flo Caride, que guarda registro informatizado y casi notarial de todo acontecimiento digno de mención o de cita, yo no tengo ni la paciencia ni el ánimo para tan hercúlea tarea, por lo que paso, y la mención a Hércules me viene pintiparada, olímpicamente.

Lo lamento. Es así y no hay propósito de enmienda.

Para los que no se quieren creer que me aventuré a la mar oceana, si bien resguardadito en la bahía aquí queda
constancia testimonial de que me aventuré por esos mares de dios nuestro señor.

Un besito en las corvas.

Seguid pegados a estas crónicas que prometo escribir más.

P.S. Tal como hice una lista de los que se tiraron el rollo y me felicitaron, ahora la hago de los que, contritos y retrasados, lo han hecho.

Santiago Rodriguez.
Carla Cruz
Borja Orozco
Amparo Cano
Laura Carrillo
Ana Lumbreras
Alfonso Marian
Enrique Enciso
Myriam Lopez
Laura Blanco
Cristina Alcorta
Rodrigo Alzugaray
Maria Trivino
Ezequiel y Maria Trivino
Chema Bernard

y por supuesto

Rosa Delso. (la unica que sigue el blog con perseverancia y asiduidad.)

Hasta luego, noruegos.
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