Nadie me quiere ya
Nadie me quiere ya.

Esto, que es una verdad irrefutable, al menos por lo que a mí me toca hasta el momento, se puede soterrar un poco con los muy pertinentes avances de la tecnología.

Entiendo, ya que no soy ingenuo y más bien avezado, que mis historias y devaneos os las traen al pairo, al menos a una parte importante de los que leen estas historias, si no ignorantes, porque ya las comunico con interés digno de mejor causa, sino interesados, los pocos, lean, amigos, que lo que viene no tiene desperdicio.

El caso es que me siento huérfano de comunicación con los que, a mi fe, antaño fueron mis amigos y hogaño yo no se lo que son, pero cuyo remedio es, a mi fe, facil.

Si bien no creo que vosotros, que esto recibís, vayáis a precipitaros, os voy a dar unas cuantas pistas para que la comunicación entre nosotros, que nunca fue holgada, lo sea a partir de ahora.

Y yo quiero hablar con vosotros, tener una comunión de intereses, ser uno con vosotros ( para que veáis que California perjudica la capacidad mental de los incautos que por allí acabamos)

Y vosotros pensaréis, y con razón: Y este pavo que nos está contando. Y bien, procedo:

Sin que creáis que me he metido en Amway (Pumuky, saluda) o en otros descerebres parecidos, Laura Blanco me ha convencido para adscribirme a Skype, ingenioso sistema para hablar con los colegas de allende lo que sea sin pagar un pavo, lo que me ha resultado un descubrimiento grato.

Si bien yo ya lo conocía, pensaba que no me podía ser de mucha utilidad, ya que la gran parte de mi parte de mi círculo social creían que el mundo al norte acababa en San Sebastián (perdonad, Itxaro, Guillermo y Santiago) al este Sitges (perdona Elisenda), al sur La Linea (perdona Chuni) y al oeste Cascais (perdona Luis).

No es así. No es porque yo esté en el culo del mundo, que lo estoy, sino porque, no se por qué extraña razón, alguno de vosotros quiera compartir sus cuitas conmigo.

Si así lo deseáis es fácil.

Id a
Skype ( si sois poco avezados en la lengua del Bardo, a Skipe en español) y seguid las instrucciones. Todavía no se si nos van a pedir que donemos nuestra alma al diablo, algo que estoy dispuesto a hacer sin ambajes, pero que de momento las conversaciones, incluso al otro lado del mundo son GRATIS.

Es relativamente fácil de instalar. Y tienen un sistema de aviso a los colegas. Mi codigo en Skype, para hablar, por los codos, es ezequieltrivino así, sin espacio y sin eñe. Es facil de buscar.

Nos hablamos mañana.

Ezequiel.
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Surtido Cuétara
Estimados todos:

Con gran pesar de mi corazón abro la página de hoy con necrológicas. Acabo de chatear con
Flo Caride y me ha comentado que “recién acaba” de fallecer la madre de Itxaro Vicuña, y que se va al entierro a San Sebastián, al que, si no fuera por la distancia y otras no menos poderosas razones, yo no dudaría en acudir a presentar mis respetos.

Por supuesto que haré constar mi pésame de manera vehemente y compungida en pliego aparte y más íntimamente con la susodicha (Itxaro, que no su madre, a la que por ende ya le sobran beneplácitos y parabienes y a la que nunca tuve el gusto de conocer y con la que no me unían sino lazos muy colaterales, como es el de una estrecha amistad con su hija,) y a la que deseo, a Itxaro, repito, lo mejor de lo mejor y aprovecho la, si no amplia difusión que tiene este rosario de descerebres, sí el poder de convocatoria y confraternización que entre nuestras comunes amistades tiene, por la misma, invitar a todos los que la conocéis y que esto estáis leyendo, a hacerle más liviano su pesar, por medio de misivas y otras muestras de afecto, que dejo confiado a vuestro ingenio y albedrío.

En el capítulo de necrológicas menores, he de citar a Cazi, la versión canina – por perruno y por canijo - de Stevie Wonder, tanto por invidente (a.k.a. ciego) como por African American (a.k.a negro) incordiante y pulgosa que durante lo que a mí por lo menos me parecieron siglos, aunque parece ser que fueron sólo unos cuantos años, deambulaba por el David husmeándote en la entrepierna, en la esperanza de encontrar algo que echarse a la boca, supongo que salchichas en unos casos y almejas en los otros, intención en la que creo que, salvo en la intimidad del hogar de sus dueños, y en connivencia con los susodichos, nunca llegara a llevar a cabo en el espacio publico de nuestro bar preferido. Vaya también mi más sentido pésame para
Yolanda, Pijo y las niñas.

Pasando página, he de decir que las anticipadas aventuras y desventuras de mis relaciones con los agentes del seguro y otros elementos afines que tan sombríamente había previsto tras el, si bien ligero, lamentable incidente con mi
flamante aunque añejo deportivo, han resultado, hasta el momento y sin que se hayan disipado las sospechas y recelos que albergaba ante las insondables profundidades que el papeleo que estos incidentes acarrean, no sólo en este bastión del Estado del Bienestar dentro del Estado del Bienestar (a.k.a California), sino que supongo yo, en todos los países del universo mundo, livianas y sobrellevables.

Mi natural pesimista y revenido, hijo de una experiencia labrada a fuego sobre piedra en cuestiones de este tipo, me hace pensar que es sólo un momentáneo claro de sol. Veremos a ver que pasa.

Por lo demás, ahora que se ha largado Elena mi vida es, si no más regalada en cuanto a condumios y otros alicientes no menos importantes de la vida semi-marital y torronda, si más relajada en cuanto a que no tengo que escuchar con fingida atención y aparente interés iniciativas tan apasionantes para ella como indiferentes para mí, como la de visitar indistintos museos de culturas exóticas, como la china, la tibetana, e incluso la malgache, que en mi limitada y un tanto cerril visión de las cosas, bien podían haberse hundido en insondables simas oceánicas como la Atlántida sin que nadie, o al menos yo, las echara de menos ni un ápice.

A la hora de echar una cana al aire, esta ciudad da un muy amplio espectro de posibilidades, que, lamentablemente, se estrecha a la hora de cumplir las mías propias.

Por poner un triste ejemplo, me he metido, y lamento utilizar esta palabra que puede dar lugar a interpretaciones ambiguas y conclusiones erróneas, a echarles una mano – ibidem - a una ONG,
Academy of Friends, que es un grupo de julas dicharacheros/as, que cubren el espectro desde el genero loca Paco Clavel hasta el de elegante Rock Hudson/Cary Grant, pero que entre todos/as pierden más aceite que los desastres del Amoco Cadiz y el Prestige juntos, para hacerles una campaña de comunicación, web, etc, por motivos que paso a detallar en futuros comunicados.

No quiero abundar en escabrosos detalles que puedan alimentar aún más las dudas que sobre mí pudierais estar albergando.

Descartado esto, por razones que me imagino no se os escapan, otro campo de acción que consideraba interesante era el de aprovechar mi indudable sex-appeal entre mis pardillas y tiernas estudiantes en
Academy of Arts.

Bad Idea. Aunque no me importaría enfrentarme a una condena como pederasta (y más en este estado que se toman las cosas con cierta ligereza)– que no soy –ante una panda de Lolitas lujuriosas a las que les han crecido las tetas antes que los dientes, las ocasiones de pecar, qué más quisiera yo, no se prodigan. Y no porque no lo haya chequeado.

Paso a describir, obviando nombres para esconder responsabilidades, porque algo tienen en cuanto a difamación y uso de la información personal, si bien disfrazada como anónima:

Sujeta A:

A favor: Rubia. Maciza. Interesante. Surfera.

En contra: Novio Afro Americano (a.k.a negro). 96 kilos (a canal) Trabaja en un banco pero podía aguantarle tres asaltos a Tyson sin pestañear.

Sujeta B:

A favor: Afro Americana (a.k.a negra). Huelgan las palabras. Un poco tochita pero interesante.

En contra: Novio Hulk (a.k.a La Masa Pantone 2X black) K.0 a Tyson en el tercer asalto.

Sujeta C:

A favor: Italiana. Divertida.

En contra: Bisiana.

Sujeta D:

A favor: Muñeca de porcelana oriental. Divertida. Tamaño Barbie. El pervertido de
Emilio te puede dar las pistas de lo que te puede sugerir.

En contra: 17 años. Te cae la perpetua.

Sujeta E: (la última y por eso la he dejado para el final)

A favor:

En contra: Solo de pensarlo se me ponen los pelos como escarpias. Pasarle la vista por encima es como pegarte un chute de bromuro. Y la verdad es que no es tan fea (quiero decir con esto que a lo mejor no era capaz de ganarse su sustento en el Museo de los Horrores de cualquier circo de estos que se mueven por estos pueblos de dios, que tienen un cartel a la entrada de MERCURY Pop: 538, sino que da miedo en una ciudad acostumbrada a casi todo)

Con este dantesco panorama, huelga decir que mis posibilidades se remiten a los aledaños del barrio de las chicas de vida alegre en el que habito, veáse aquí,
al lado de casa, u otras posibilidades más en el entorno de lo unipersonal que sin duda no se le escaparán al lector avisado.

No me queda si no animar a mi de momento escasa parroquia a que ( dos puntos, comillas)

Se animen a escribir, si bien en los comentarios abajo indicados, si bien en el mail del fondo de la página, ese que dice que escribáis, coño.

Si bien distribuyendo este espacio abierto entre conocidos (aquí acquaintances) y amistades, enviando el
link a los que estimen que pueden disfrutar compartiendo estas aventuras y desventuras.

Y con esto me despido hasta muy pronto.

Vuestro siempre.
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