Acuartelamiento
Mis pequeños drugos:

Hoy he recibido mi segunda paga. Parece que esa va a ser en principio la periodicidad de este comunicado, por cuanto me encuentro en un estado de animo más proclive a efusiones y coloquios.

Esta semana estoy contento como unas castañuelas porque he vendido mi primera campaña a Microsoft y la estamos desarrollando. Aparentemente aquí las campañas son efectivamente como un embarazo y un parto, por el tiempo de gestación, mas de cuatro meses, pero parece que el porcentaje de abortos es mucho menor que en España. Veremos.

A pesar de que aquí nos se dan esas sugestivas veladas de CP, tampoco es jauja. Me ha tocado currar los dos últimos fines de semana. Espero que se calme porque tengo unas ganas locas de visitar en profundidad la ciudad y sus aledaños y de momento no he tenido mucho tiempo. Las ocasiones de pecar contra el sexto y otros sagrados preceptos se dan con gran profusión en mi barrio, evidentemente con contraprestación económica, pero he de decir con gran pena de mi corazón que todavía no las he catado. Todo se andará.

Ayer me encontré con Aitor Zaldua de CP, que también ha venido a estos confines del mundo a buscarse la vida. Estuvimos tomando unas birras y cotilleando un poco.

Ya tengo mi coqueto pisito totalmente pertrechado, he contratado la luz, el agua y el cable tras pasar un via crucis telefónico por los distintos departamentos de vejación al cliente. Me he abierto también una cuenta en el banco Wells Fargo, muy western y en el que me han obsequiado como regalo de bienvenida un sombrero vaquero en vez del clásico juego de sartenes, sacado la tarjeta de la biblioteca pública, que aquí funciona también como videoclub, si bien el porno lo tienen escondido en la trastienda a la que aún no he podido acceder, e incluso la tarjeta del supermercado, lo que os puede dar una idea de mi integración en el medio.

Como el veranillo se prevé jugoso y los alrededores paradisíacos, estoy ya informándome de cómo sacarme la Driving Licence del estado de California, que aventuro otorgada por el mismísimo Schwarzenneger, lo que imagino dará derecho a conducir no solo coches y motos, sino tanques y vehículos bélicos varios y quién sabe si máquinas del tiempo y otros similares dispositivos, dada la trayectoria del susodicho personaje.

El hecho de ser algo tacaño y creerme muy espabilado y bisnero me ha llevado a ser victima de la mala fe de un aborigen. Compré una impresora/fax/escaner de segunda mano en www.craigslist.com , una especie de lámpara de Aladino en la que encuentras de todo, a una pájara que me juró y me perjuró que era compatible con los Mac, y resulto que naranjas. Incluso me dio un disco de instalación para confirmarlo, perteneciente a otra impresora, lo que demuestra su alevoso carácter, que ha venido a ser confirmado porque se niega a contestar mis atosigantes llamadas y responder a mis mensajes. Pero ha cometido un grave error. Tengo su dirección y su número de teléfono. En las próximas entregas, detallaré las acciones que me propongo perpetrar como cruel venganza.

Les garcons et les filles, de momento ya esta bien. Más aventuras y desventuras en las próximas entregas.

Ezequiel Trivino
1090 Montgomery Street Apt#203
San Francisco, California, 94133-4547
USA
Tel: + 1 917 257 2701

P.S.: Por favor, forwardead esto a quien creáis que le pueda interesar, ya que muchos habéis cambiado las direcciones de correo que recopilé antes de mi periplo a NY y otras nunca las recopilé. Lo dejo a vuestra discreción y buen juicio.

P.S.S: Si por casualidad os decidís a llamarme por teléfono la diferencia entre proporcionar una alegría o un disgusto es una fina línea, una línea horaria. Recordad que aquí son NUEVE HORAS ANTES.
|