About Today 



Hoy me da ese viejo hábito de releer todas esas fotografías narradas que tengo escritas por allí. Todos esos momentos encapsulados en los que hablaba con el papel lo que ya no podía hablar con nadie más. Todas mis necedades que fueron más allá del nivel de sana tolerancia de mis hermanos compañeros de copas y de argucias. Qué manera de comenzar el año, encontrando palabras que no quiero creer salieron de mi boca, reinventándome sucesos sólo para remorderme de que no los supe manejar bien. Queriendo haber tenido más sabiduría en el pasado.

Los ejes temáticos de la mayoría de estos papeles egoístas son dos:
- Uno, es, como siempre, ella. Ya de ella escribí varios tomos, y aunque ya no escriba tan seguido, y aunque las ellas siempre sean diferentes, siempre va a ser ella la razón de ser, el motor de las palabras. Ella que como ya he dicho antes cambia de formas como yo de peinados, o sea pretendiendo ser nueva a cada rato pero volviendo a la misma chutez de siempre sin importar quien ni cómo ni cuando me ha cortado el pelo.
- El tópico dos es algo que vengo analizando hace cierto tiempo, y es el repetido uso de la frase “quiero creer…” cuando hablo de ella. Entiendo completamente, es la expresión de un deseo, pero muchas veces pienso que eran cosas tan sencillas que, quizás, si sólo las hubiera pedido sin dar tantas vueltas, tal vez se me hubieran otorgado… Y hace tiempo que ya no quiero creer, ahora pregunto la gran mayoría de cosas y tengo respuestas rápidas y efectivas. Ya no me muevo tanto en el “yo no sé” que tanto tiempo me acompañó, y ya no “quiero creer”, ahora creo de buenas a primeras, y porque me da la gana, ya no lo hago por querer hacerlo, por no tener alternativa, ahora espero que los demás me crean a mi y que sean ellos quienes quieran creer algo de mí, o en el mejor de los casos, que sean ellos quienes me hagan una figura en la cual creer.

Yo sé que nadie tiene tiempo para huevadas ahorita. Yo sé que es empujar al límite la situación, pero soy así, tengo una necesidad egoísta de ser escuchado, y por eso creo que escucho tanto también a los demás, para coleccionar ases bajo la manga y usarlos en el momento que me provoque a mí ser quien hable, que cada día se vuelve más seguido.

Ese es otro punto en el que me siento diametralmente diferente. Quiero contar, mi vida, mis cosas, así sean las historias de siempre con tres cucharadas más de azúcar. Ya no me avergüenzo de tantos detalles, ahora los acepto y hasta aprendo algo de ellos. Ya no quiero inventarme la mentira en la que solía vivir, ahora me invento la misma mentira pero a partir de cosas que pasan a mi alrededor, que si bien no son muchas, tampoco son aquellas a las que estuve acostumbrado por 26 años de mi vida.

Tengo 28 años, y Axl Rose lo dijo a mi edad, “soy demasiado joven para dejar que el amor me rompa el corazón”, pero eso ya no me preocupa, porque en este momento no estoy pensando en que me lo pueda romper de nuevo, ni yo ni nadie, sino, por el contrario, estoy pensando en seguir, en vivir, en dejar que las cosas me pasen y que la vida me vaya indicando si es que tengo que seguir caminando o si es que debo buscar posada en alguna casa cálida. Quiero que el agua fluya este año y todos los que vienen. Quiero que la riqueza nazca de adentro, eso quiero.

Quiero que mi mamá vea lo que me ha pedido, quiero que me vea brillar. Quiero que todos estos chicos y chicas que me dan el apoyo moral cuando les hablo y me siento medio huevastristes estén orgullosos de mi trabajo o lo que haga y tengan historias que contar de este señor que se metió casi a última hora a seguir esta aventura en otro maldito país con otras malditas reglas.

No creo en los propósitos de año nuevo. Por eso, no me hago propósitos porque los años son ficticios igual que los propósitos. No estoy prometiendo nada, sólo puedo contar que me siento a gusto por el camino que estoy tomando. Claro que siempre tengo miedo, claro que siempre me detengo a analizar y no me tiro a la loca a por todo.

Entonces no prometo que nada vaya a ser mejor, sólo digo que de pronto me consta, las cosas están siendo mejores, aunque todo se va complicando pero bueno, es como las buenas películas, la trama siempre se complica y supongo que esto también tiene que ver con crecer y cambiar y todas esas cosas que no quisiera que fueran tan notorias sino implícitas.

Mi predicción es que todos nos mereceremos más cosas buenas. Porque buenos, somos, y todos estamos en un viaje, en una aventura. Y no hay cosa que más quiera que compartir mi buena estrella con aquellos a quienes quiero tanto, mis amigos y mi familia.

VENGA 2006! 

Posted: Tue - January 3, 2006 at 02:31 AM          


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