Encuentro en el Louvre

 

Estaba allí, ante ella, siete mil años despues de haber sido creado, era una mirada aseverante y segura, podía parecer extrema, pero su cuerpo revelaba una sosegada simetria interior.

No había nadie en la sala, se rascó la nariz y empezó a sentir un frio débil que la hizo sentarse en el banco frontal. Siempre había soñado con verlo de cerca, aquella figura tan humanamente egregia: "El escriba sentado del Louvre" el Dios del universo Finderínico, lo ancestral, lo inconsciente.

La creencia que el destino les reuniria, desde que le fué presentado en la página 68 de la Enciclopedia Álvarez una tarde de 1962. Un delgado cosquilleo la recorría de esternón a ombligo, le pasó lo mismo cuando conoció a Steve Jobs, en el bar de las casas colgantes de su Cuenca natal, desagradecida con ella en los ultimos años.

Una lágrima ténue mojaba su mejilla derecha. se levantó, pasó las manos por la vidriera y notó que no estaba fria, cerró los ojos, apenas se oia el murmullo asexuado de los orientales que recorrían las salas a esas horas. Le costó abandonar la estancia. Se alejó con respeto, deambuló por las salas del museo, fue recuperando el aliento turístico, entre la multitud, incluso, ella sentía el magnetismo de aquella mirada, de aquellos ojos.

Se detuvo en la biblioteca del Louvre, fue directa los CD-rom, sonrió, aquello no parecia el Corte de Ingles, ese aparcamiento gigante de stocks donde los vendedores de informática te saldaban Nortons de Mac por 950 ptas porque, según ellos, era un ordenador que ha desaparecido del mercado. Habia dos Power Macs y dos Pentiun, uno de ellos no funcionaba, como siempre....

 

Los Macs resistían el ataque de dos adolescentes alemanes empeñados en convertir "Le dejuner sur l'herbe" en una especie de pantalla a lo Lara Croft. Compró el Cd de Boticelli, era un encargo de la profesora de plástica.. Bajó a la sección de libros sobre cerámicas y porcelanas, sintió algo húmedo en sus tobillos,miró a su alrededor, disimuladamente se inclinó y cató un olor inconfundible. Se puso erecta y disimuló. Como algunas otras veces en su vida, su cuerpo no había resistido la emoción, se habia orinado.

Ya le ocurrió el dia de su primera comunión en el momento en que sor Leticia le puso la mano en la frente y le dijo : "En qué hora los ángeles iluminaron a tu padre para ponerte este nombre tan extraño, es un nombre como de profeta, pero más raro era juntar Fabiola y Balduino y a fe que buenos reyes tiene Bélgica". Finderina se inundó hacia afuera y alzó los ojos para disimular mirando hacia la higuera del convento.

En ese punto del recuerdo sonó su móvil, al otro lado del eter oyó la voz del neurólogo de la Residencia de Nuestra Señora del PDF:

-Hola señorita Finderina, no se inquiete, su madre sigue evolucionando, pero me ha preguntado si alguien le puede instalar el Front Page versión Mac para su Powerbook de la habitación, también me ha dicho que le de su número de Visa que necesita registrar el Quick Time 3 Pro y bajarse unos pluguins, o plugines para no se qué.

Finderina se sintió felizmente húmeda, pese a que, a su lado, algunos japoneses arrugaban las fosas nasales, estas obsesiones de su madre eran un síntoma de salud, lo cierto es que desde que apareció la actualización 8.1 del mac Os estaba hecha un toro,pese a haber perdido movilidad en tres dedos de la mano derecha, pero siempre habia sido zurda.

-Bien doctor,dígale que mañana la llamo y en dos dias estoy aqui, mañana marcho de París hacia Cuenca.